Una verdadera joyita de foto, ya que es una de las pocas cabinas que quedan en la ciudad y están a punto de ser retiradas, claro ejemplo de como las cosas se quedan obsoletas con el paso del tiempo. Actualmente con la llegada de los teléfonos móviles ya nadie usa las cabinas telefónicas y estas han caído en deshuso.
Santiago Mendoza #desigualdad

Vaya chusta
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